viernes, 8 de febrero de 2008

A caminar un poco!



Al parecer, algunas personas sedentarias pasan más tiempo que otras reclinadas en sus sillas o sillones. Y esa diferencia podría ser clave para determinar quién va a aumentar de peso y quién va a mantenerse esbelto.
Los investigadores de la Clínica Mayo creen que no son los viajes al gimnasio, sino el ritmo de las actividades diarias lo que constituye el factor determinante para fijar el peso de cada persona, según un pequeño estudio de personas que se describieron a sí mismas como sedentarias.
Los científicos hallaron que las personas obesas estudiadas se sentaban durante unos 150 minutos diarios más que las personas delgadas que participaron en el estudio. Ello implicaba que las primeras quemaban unas 350 calorías menos que las segundas.
Los investigadores tuvieron en cuenta el papel que desempeñan actividades rutinarias como caminar, hablar, sentarse y pararse.
Si los sujetos con exceso de peso pudiesen adoptar la conducta de sus homólogos delgados, ello implicaría una pérdida de unos 15 kilos al año, dijo el estudio. Y no sería necesario siquiera ir al gimnasio para conseguir esa rebaja de peso.
"Creo que nuestro estudio es un rayo de esperanza, porque hace 50 años nuestras condiciones biológicas eran las mismas, pero la obesidad no era prevaleciente en Estados Unidos", dijo el director del estudio, el endocrinólogo James Levine.
"Si pudiéramos volver a los niveles de actividad de hace 50 años, tendríamos el potencial de dar marcha atrás en cuanto a la obesidad", agregó.
El déficit de actividad de los participantes sedentarios no reflejaba necesariamente una falta de motivación, dijo Levine. En lugar de ello, podría ser indicio de una diferencia en la composición química del cerebro, porque incluso cuando los obesos perdieron peso, continuaban llevando una vida sedentaria. Y cuando los delgados aumentaron de peso, no por ello adoptaron costumbres sedentarias.
Los investigadores estudiaron diez sujetos medianamente obesos y diez delgados, y los vistieron con una ropa interior especial que utilizaba una tecnología desarrollada para los tableros de control de los aviones a reacción.
Detectores distribuidos por esa ropa interior registraron las posturas y movimientos de los sujetos las 24 horas del día durante diez días.
Los voluntarios continuaron llevando sus vidas normales salvo que ingirieron todas sus comidas en un hospital de Rochester y se aseguraron de no dejar comestibles -- calorías -- en sus platos.
En la fase siguiente, los investigadores aumentaron 1.000 calorías diarias en las comidas de los voluntarios delgados durante 10 días más, de modo que pudiesen aumentar de peso, al tiempo que eliminaban mil calorías diarias de los obesos, para que pudiesen rebajar.
El estudio, publicado en la revista Science, se basó en los datos compilados acerca de los diferentes niveles de actividad entre los participantes gordos y delgados. Para mantener la figura no sólo sirven los ejercicios aeróbicos. Científicos estadunidenses afirman que el secreto radica en modificar las actividades cotidianas: subir escaleras en lugar de usar el elevador, lavar a mano los platos en lugar de usar el lavavajillas, caminar en lugar de ir en automóvil o autobús.
El cuerpo quema calorías cuando marca un ritmo con los pies, aseguran James Levine y colegas de la Clínica Mayo de Rochester, en Minnesota, en la revista científica Science (volumen 307, página 584) en su edición de mañana viernes.
El equipo de investigadores realizó un experimento con diez personas de peso normal y otras diez que tenían un leve sobrepeso, a quienes les colocaron sensores en el cuerpo. Estos artefactos registraban todo movimiento, por más pequeño que fuera, durante todo el día.
Todos los participantes tenían empleos en los que debían permanecer sentados. Durante los diez días que duró la experiencia realizaron sus actividades normales, salvo que comían en la clínica, para garantizar que todos consumieran porciones iguales con la misma cantidad de calorías.
El análisis de un total de 150 millones de datos mostró que las personas más delgadas estaban "en movimiento" un promedio de 150 minutos por día más que las que tenían sobrepeso. Esta diferencia hacía que diariamente quemasen 350 calorías más, explicó Levine.
Como unidad de medida para un metabolismo más activo, el equipo utilizó el concepto Non-Exercise Activity Thermogenesis - NEAT - (Quema de calorías por actividades no deportivas).
En una fase posterior del estudio, los científicos demostraron así que las personas sedentarias hacen menos actividad física por naturaleza y no como consecuencia de su peso.
Pusieron a dieta a las 10 personas con sobrepeso, mientras que los más delagados tenían que ingerir mil calorías más por día.
A pesar de bajar de peso, las personas con sobrepeso no se vieron estimuladas a realizar ejercicios físicos.
En cambio, las personas más delgadas continuaban moviéndose más, a pesar de haber subido unos kilos, y de esta manera crearon las condiciones para bajar nuevamente de peso.



Aquí te damos 7 razones de por qué funciona:
Caminar quema calorías. Por ejemplo una persona que pesa aproximadamente 75 kilogramos y camina un kilómetro en 9 minutos, quemará un promedio de 550-800 calorías en una hora. Estas calorías son comparables a una comida regular. Caminatas regulares aumentan tu ritmo metabólico. Es conocido el hecho de que una caminata cinco veces a la semana por 30 minutos a una intensidad de moderada a vigorosa aumenta tu ritmo metabólico. Este aumento en el metabolismo dura varias horas después del ejercicio, por lo que se continua quemando calorías a una velocidad más rápida aún después de terminada la caminata y estando relajado. Una caminata puede actuar como supresor del apetito. Primero, esto se debe al aumento de la producción de una sustancia química llamada serotonina, la cual cuando alcanza cierta concentración en el cerebro suprime el apetito. Segundo, el caminar aumenta los niveles de una hormona llamada noradrenalina, que no solo aumenta el ritmo metabólico, sino que también inhibe el apetito. Al mismo tiempo, aumenta los niveles de adrenalina que son útiles para movilizar la grasa de las células que son quemadas por la energía del ejercicio. Las caminatas aumentan tu tejido muscular. Caminatas regulares aumentan la proporción de peso músculo en todo el cuerpo. Mientras que un kilo de músculo es menor y más compacto que un kilo de grasa. Tu cuerpo lucirá más firme, liso y moldeado. Las caminatas reducen el factor de sobrealimentación. Muchas personas se sobrealimentan por razones que nada tiene que ver con el hambre, el stress, el aburrimiento, depresión, soledad, etc. Es conocido que un programa de ejercicio puede ayudar a reducir o aliviar por completo estos factores. Las caminatas aumentan la autoestima. También dan una sensación de “bien estar”, y esto induce a los caminadores a tener una motivación para mantenerse en un peso correcto y alimentarse sanamente, porque se sienten mejor consigo mismos. Una persona con una buena autoestima, tiene más posibilidades de dejar de comer compulsivamente. Caminar ayuda a acelerar el tiempo del transito intestinal. Algunas investigaciones y médicos creen que los ejercicios aeróbicos ayudan a que los alimentos permanezcan menos tiempo en el estómago y los intestinos, por lo que hay menos tiempo para que las calorías y la grasa sean absorbidas. Para que estés bien
Para que puedas gozar de todos estos beneficios no es necesario participar en maratones, basta con caminar 30 minutos diarios, cinco veces a la semana.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Algunos consejos

Cómo adelgazar rápido... sin riesgos

Perder peso,
adelgazar puede ser muy sano si la dieta o dietas que se siguen se hacen adecuadamente. Pero una dieta de adelgazamiento que tiene como objetivo bajar muchos kilos en poco tiempo (ej. una semana. tres, cinco días) puede ser más peligroso que cierto sobrepeso. Vamos a darle algunas sanas ideas para perder peso y otras que le servirán para mantener su "peso ideal". En el futuro todo será más fácil y de forma más rápida; científicos del MIT han descubierto la proteina Sirt1 que permite perder peso sin dietas!!!
Antes de empezar:
Entre las muchas dietas existentes elija la más adecuada para usted (dependiendo de su edad, perfil, etc.). Si sigue una dieta muy estricta consulte con un especialista en nutrición o con su médico habitual sobre la conveniencia para usted de la dieta en cuestión.
Las dietas más efectivas y rápidas para adelgazar no siempre son las aconsejables o equilibradas para su cuerpo. Las necesidades de
calorías o de quema de grasas que su actividad exige deben considerarse, entre otras necesidades. Es mejor seguir dietas personalizadas.
Dude de las "dietas milagrosas" y excesivamente rápidas: la manzana, el membrillo, el melocotón el
sirope de savia y limón, (en general las basadas en frutas o verduras) pueden ser muy beneficiosas y eficaces si se controlan las cantidades o constituyen ayunos o semi -ayunos muy limitados. No abuse.
Ya ha elegido su dieta... consejos generales válidos para todas las dietas:
1. Diseñe con seriedad y realismo su Plan y trate de ajustarse lo más que pueda a la dieta elegida. Tómeselo muy en serio. Hay cosas que ayudan:

Lleve una Agenda en la que anote todo tipo de incidencias, especialmente: Peso, (pesarse nada más levantarse), puntos en los que se haya saltado su dieta, dolores de cabeza, estómago o malestares en general.
Haga público su compromiso de peder peso. Muchas personas lo llevan en secreto y esto aumenta la dificultad (comidas familiares, invitaciones a salir a los restaurantes). Hable de "su reto" -al menos entre la familia y amigos con los que más se relaciona-, le ayudará mucho y encontrará compresión y ayuda si lo plantea adecuadamente. Huya de "quemagrasa" de regímenes sin esfuerzo, tome conciencia de que sí le costará un esfuerzo.
Aproveche para realizar actividades saludables y "adelgazantes": andar, poner énfasis en alimentos muy sanos, lea sobre nutrición o consejos sobre "saber vivir", masajes, duchas de agua, baños....
Tome conciencia de los beneficios de rebajar peso, tales como la reducción de colesterol, problemas cardiacos, disminución de riesgos de ciertos tipos de cáncer asociados a la obesidad, fortalecerán su voluntad...
Imagínese más ligero / ligera, intente visualizar sus ventajas algunos minutos por la noche inmediatamente antes de dormir (de veras que funciona): ropa que de nuevo podrá ponerse, caminar y moverse más rápido, bienestar en general.
Beba mucha agua o líquidos e infusiones en general. La dietas buenas nunca limitan el líquido. Fíjese como mínimo una meta de 3 litros diarios.
Trate de ir al baño todos los días regularmente. La eliminación es importante y contribuirá al éxito de su Plan.
Duerma ocho horas.
Dormir poco, engorda. El sueño insuficiente provoca la generación de la hormona que estimula el apetito e inhibe la que da al cerebro señales de saciedad, tal como han señalado investigadores de la Universidad de Chicago, recientemente.
2. No olvide si adelgaza mucho en pocos días y lleva una dieta muy rígida consultar a un especialista si se siente mal (frecuentes dolores de cabeza, fuerte estreñimiento...) especialmente si la dieta se prologa en periodos amplios (ej. 7-15 días).
Tras la dieta... mantener el peso, estar sano, saber vivir...
Olvídese de dietas rápidas, drásticas, hipocalóricas, hiperproteicas (a base de preparados de farmacia) biomanan, la sopa quemagrasa la antidieta etc. Trate de vivir sanamente, frenar la obesidad cada día, controlando las
calorías, hacer del fat away una tarea diaria con dietas bien balancedas que le mantengan, sin pasar hambre, en plena forma y sin riesgos para su salud.
Dieta mediterránea y pirámide nutricional: practíquela comiendo muchas frutas y verduras, ensaladas sanas, legumbres, aceite de oliva, pastas y pescados. No tome con frecuencia: carnes rojas, mantequillas y productos lácteos grasos, reposterías, dulces, etc. De tomar carne, inclínese mejor por carnes blancas (aves, pollo, pavo.....). Puede ver recetas de comida para adelgazar.
Productos frescos de temporada en cada estación. Cómprelos, son más sabrosos y beneficiosos para la salud, aparte de conseguir alimentos con mejor calidad y precio.
Hierbas para la salud. Haga de los pequeños detalles (condimentos, bebidas, zumos...) una estrategia para defender la salud de usted y de su familia...
Masa corporal. Vigile activamente su peso y masa corporal no únicamente por una cuestión de belleza,
glúteos, vientre plano o para presumir de su delgadez. Hágase análisis de colesterol, ácido úrico, triglicéridos, etc.
Lea sobre alimentación. No olvide que tendrá que comer tres veces al día durante toda su vida. Más vale que se informe bien. Intente seleccionar alimentos sanos, comer sanamente, no únicamente bajos en calorías. No tendrá que seguir dietas estrictas o milagrosas, para obtener resultados con enormes sacrificios en 3 o 5 días que se esfuman enseguida. ¡Manténgase en forma toda la vida con una buena alimentación!!! No necesitará tener una
tabla calórica a mano si practica una buena alimentación. Infórmese sobre las propiedades de los alimentos.
Ejercicios y respiración para quemar de forma rápida 1.500 calorías. Haga el ejercicio diario que corresponda a su edad, muévase, ande, suba escaleras, haga un lema anticelulitis; practique una buena
respiración: es fundamental, aprender a respirar bien y quemará grasas mucho mejor, aparte de fortalecer su cuerpo.
Ayuno. Al parecer la práctica del ayuno de vez en cuando es muy beneficiosa para la salud, tal como van demostrando algunas
investigaciones que la ligan con la longevidad... Hágalo como parte de una cura de desintoxicación de vez en cuando. Tome a menudo productos "alimentos desintoxicantes": ajos, alcachofas, sirope de savia, limón... Algunos le ayudarán a tonificar su cuerpo.
Engordar. Huya de malos hábitos. No coma lo que sabe que engorda, mastique despacio, beba agua, no abuse de cenas copiosas, practique cenas ligeras, cambie sus hábitos del desayuno: alimentos sanos e integrales que no engordan o lo hacen en menor medida. Practique en sus costumbres el verbo "delgazar". Cuide sus menús... Que las excepciones sean pocos días. Haga de su familia unos activos "vigilantes del peso y de la buena alimentación".

Mucho más...

Clasificación de la obesidad

Se puede establecer un índice de obesidad, definido como la relación entre peso real y teórico.
Tipos:
Obesidad exógena: La obesidad debida a una alimentación excesiva.
Obesidad endógena: La que tiene por causa alteraciones metabólicas.
Dentro de las causas
endógenas, se habla de obesidad endocrina cuando está provocada por disfunción de alguna glándula endocrina, como la tiroides.
Obesidad hipotiroidea
Obesidad gonadal
No obstante, los
adipocitos están aumentados de tamaño por acción de los ácidos grasos libres que penetran a éstos y, por medio de un proceso de esterificación, se convierten de nuevo en triglicéridos. Éstos antes han sido el resultado de la activación de VLDL circulantes en la absorción de ácidos grasos.
Es una enfermedad en cuya génesis están implicados diferentes factores, muchos de los cuales todavía no se conocen muy bien. Los genes, el ambiente, el sedentarismo, son condicionantes básicos que están implicados en la génesis de la obesidad así como los producidos por medicamentos o por distintas enfermedades.

Causas
Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como la herencia genética; el comportamiento del sistema nervioso, endocrino y metabólico; y el tipo o estilo de vida que se lleve.
Mayor ingesta de calorías de las que el cuerpo necesita.
Menor actividad física de la que el cuerpo precisa.
Si se ingiere mayor cantidad de energía de la necesaria ésta se acumula en forma de grasa. Si se consume más energía de la necesaria se utiliza la grasa como energía. Por lo que la obesidad se produce por exceso de energía, como resultado de las alteraciones en el equilibrio de entrada/salida de energía. Como consecuencia se pueden producir diversas complicaciones como lo son la
hipertensión arterial, la diabetes mellitus y las enfermedades coronarias.
La herencia tiene un papel importante, tanto que de padres obesos el riesgo de sufrir obesidad para un niño es 10 veces superior a lo normal. En parte es debido a tendencias metabólicas de acumulación de grasa, pero en parte se debe a que los hábitos culturales alimenticios y sedentarios contribuyen a repetir los patrones de obesidad de padre a hijo.
Otra parte de los obesos lo son por enfermedades hormonales o endocrinas, y pueden ser solucionados mediante un correcto diagnóstico y tratamiento especializado.


Buscando el equilibrio
Se sabe que cada 250 gramos de grasa equivalen a 3.500 calorías. Si existe un exceso de grasa se deben calcular las calorías que representan y disminuirlas en la ingesta en un periodo de tiempo adecuado.
Contenido en calorías de diversos alimentos:
Cada gramo
Contenido en calorías
Grasa 9

Alcohol 7
Proteína 4
Carbohidrato 3,75
Y en cuanto a alimentos:


Contenidos en calorías
Ración de carne de vaca 483
Hamburguesa 300
Pan con mantequilla 100
Taza de té con dos cucharaditas de azúcar 67


Tratamiento
Es necesario tratar adecuadamente las enfermedades subyacentes, si existen. A partir de aquí depende de buscar el equilibrio, mediante ajustes en la dieta.
La dieta debe ser adecuada a la actividad necesaria, por ello una dieta muy intensiva en personas muy activas es contraproducente. Debe de tenderse a realizar dietas más suaves y mantenidas.
Una vez alcanzado el peso ideal, lo ideal es mantenerlo con un adecuado programa de ejercicios y alimentación que sobre todo permitan no volver a recuperar la grasa y el peso perdido
.

Bienvenidos

Hola, que tal. Mi nombre es María Marta y quiero darte la bienvenida a esta página, dedicada a todas aquellas personas que padecen de sobrepeso.
El fin de este trabajo es informarte acerca de la enfermedad conocida como "obesidad" , que aqueja a mucha gente, entre ellas a niños y grandes, y tambien ayudarte a elejir una forma de vida más sana.
Quiero que te sientas acompañado y comprendido, que leas los informes y que consultes.
Es tiempo de que cambies... de mirar al mundo y tu interior de otra manera. Es tiempo de que dejes de sentirte sapo de otro pozo y por sobre todo, es tiempo de apostar por la vida.

¿Sabés bien de que se trata?

La obesidad es un exceso de grasa, determinado por un Índice de masa corporal o IMC aumentado (mayor o igual a 30). Forma parte del Síndrome metabólico. Es un factor de riesgo conocido para enfermedades crónicas como: enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, ictus y algunas formas de cáncer. La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial: genético, ambiental, psicológico entre otros. Acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, hipertrofia general del tejido adiposo.
Es una enfermedad crónica originada por muchas causas y con numerosas complicaciones, la obesidad se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando el índice de masa corporal en el adulto es mayor de 25 unidades.

La obesidad no distingue color de piel, edad, nivel socioeconómico, sexo o situación geográfica.
Anteriormente se consideraba a la persona con sobrepeso como una persona que gozaba de buena salud, sin embargo ahora se sabe que la obesidad tiene múltiples consecuencias en nuestra salud.
Ahora se sabe que la obesidad está fuertemente relacionada como causal de otras enfermedades como lo son los padecimientos cardiovasculares, dermatológicos, gastrointestinales, diabéticos, osteoarticulares, etc.
El primer paso para saber si existe obesidad o no, es conocer el índice de masa corporal (IMC), lo que se obtiene haciendo un cálculo entre la estatura y el peso del individuo.
La obesidad es un exceso de grasa corporal, que por lo general, y no siempre, se ve acompañada por un incremento del peso del cuerpo.